El Tiempo | 9 de septiembre de 2010
aquí esta la fecha
Desde 1084 se tiene constancia de la existencia de una iglesia dedicada a San Estéban pero después de varias obras y diferentes administraciones, en 1560 se construyó por Joan de Ancheta, el templo actual. Joan muere antes de concluir la obra y la torre quedó sin hacer así que fue su hijo Martín de Ancheta, entre 1608 y 1612 quien la levanta y concluye la obra.
El edificio se construyó casi con orientación Norte-Sur; la actual entrada se encuentra en el muro sur.
La iglesia es un edificio de considerables dimensiones y altura, de estilo Reyes Católicos, estilo de transición entre el gótico y el renacentista. El exterior presenta muros con basamento de piedra y el resto de ladrillos bien trabajados, que son atravesados verticalmente por potentes contrafuertes cúbicos. En el muro se distribuyen rítmicamente ventanas abocinadas de medio punto y todo el perímetro se culmina con una galería de arquillos dobles ciegos.
El templo se compone de nave única con dos tramos, crucero, cabecera pentagonal y coro alto a los pies. Las bóvedas son estrellas de nervios mixilíneos, de dibujo diferente en cada tramo, destacando por su belleza de figuras geométricas del crucero y capilla mayor. Todos los nervios apean sobre ménsulas platerescas de yeso, algunas policromadas, con temas figurativos simétricamente dispuestos, las naves donde se cruzan los nervios de las bóvedas, se hallan ornamentadas con florones y medallones con cabezas, contribuyendo a crear un efecto de riqueza en el interior.
En los laterales de la nave, existen tres capillas. en el siglo XVII, se construyó la capilla bautismal, situada a los pies de la nave, es de planta cuadrada y bóveda de arista.
A cada lado del tramo central de la nave se encuentran las capillas más recientes. La decoración se compone de un arco de medio punto con friso de serafines y Padre Eterno en el frontón del remate; en sus enjuntas se albergan dos fondos con sendos bustos masculinos, glorificados y elevados por ángeles.
Son varios y majestuosos los retablos que se encuentran en su interior. Preside el templo el Retablo Mayor (estilo rococó); en los lados del crucero hay en total 4 retablos simétricos en composición y estética.
En el lado del Evangelio, se encuentra el retablo de la Inmaculada (estilo prechurrigueresco); a continuación de éste se encuentra el retablo del Corazón de Jesús (rococó), en el lado de la epístola, simétrico y de estructura idéntica a este retablo, se sitúa el Retablo del Crucificado.
Junto a este último retablo y justo en frente del de la Inmaculada, se halla el Retablo prechurrigueresco de San Isidro.
Por último en la capilla de la Virgen del Rosario, encontramos un excelente retablo, el Retablo de La Virgen del Rosario obra del bajo renacimiento.