El Tiempo | 8 de septiembre de 2010
aquí esta la fecha
Cuenta igualmente la tradición que fue en el mismo lugar donde se apareció María, donde se construyó una ermita.
El lugar es un punto muy estratégico a las puertas de las Bardenas y uno de los puntos más altos de Arguedas (491 metros), se encuentra a unos 5 kilómetros del pueblo, y se accede por una renovada carretera local con buen firme.
La actual ermita se construyó en el siglo XVII.
El edificio fue comenzado en estilo gótico-renacentista por el arquitecto Pedro de Arrese, construyéndose la nave con tres tramos cubiertos por bóvedas estrelladas y el coro alto a los pies.
A partir de 1677, ya bajo la dirección de Pedro de Aguirre, se continúa construyendo el crucero, con brazos planos cubiertos por bóvedas de cañón con lunetos y cúpulas sobre pechinas, culminándose la clave de la cúpula con la talla de un ángel.
Igualmente se construyó la sacristía, adosada a la cabecera, y el camarín en la zona posterior de ésta. Dicho camarín fue decorado en el siglo XVIII con diversas pinturas al fresco, narrándose en los muros escenas de la Virgen, Santa Ana y San Joaquín, el Cristo muerto, la Anunciación, La Aparición de la Virgen del Yugo, San Estéban, San Lorenzo y la Huida de Egipto, mientras que el techo simula un cielo cubierto salpicado por ángeles y símbolos marianos diversos, todo ello de estilo popular.
El exterior es de ladrillo sobre basalto de piedra, en el lado del Evangelio el sillar llega hasta medio muro, lo que hace sospechar los restos de una construcción anterior. Destacados contrafuertes apoyan los muros, que culminan en una galería de arquillos ciegos.
De la fachada principal destaca una gran portada de sillar con arco rebajado en medio de un muro de ladrillo.
En la parte superior se presentan cuatro pilastras de orden gigante, que sostienen el entablamiento, ocupándose los espacios intermedios con ventanas en tres pilastras coronadas por frontones triangulares con remate de bolas; la central está cubierta, mientras que en las laterales se abren hornacinas que albergan las esculturas de San Estéban y Santa Bárbara, Patronos de la parroquia, talladas en 1743 por el artista de Cascante Don Joseph Serrano en piedra de alabastro, las mismas fueron sustituidas por deterioro, por las esculpidas por Antonio Loperena en 1968 en piedra campanil.
La fachada se remata por una espadaña sobre un basamento con óculo central.
En su interior encontramos tres retablos: el Retablo Mayor presidido por el retablo de la Virgen del Yugo, de estilo barroco y construido hacia 1670-1680, y los retablos de los brazos del crucero: el retablo de San Gregorio Ostiense de finales del siglo XVII, y el retablo de San Roque de finales del siglo XVII.
De los muros del templo cuelgan varios lienzos barrocos de calidad mediana: uno de Santa Eufemia, uno de San José y el Niño, uno de la Virgen del Carmen con las ánimas del purgatorio y uno de la Virgen del Yugo.